La importancia del autocuidado en los profesores en este fin de año

Un estudio de la Fundación Liderazgo Chile, la UDD y la UNAB arrojó que un 84,5% de los profesores chilenos manifestaron tener un alto desgaste emocional derivado de su trabajo en la pandemia.

 

Es posible que en estos momentos muchas personas estén dando gran parte de su energía, mente y corazón al trabajo, la convivencia en el hogar, las rutinas y además, están preocupados del aprendizaje de los niños y niñas en esta parte final del año. 

A la gran mayoría de los  profesores y profesoras, que día a día deben convivir con diversas situaciones emocionales, tanto de estrés y angustia de sus estudiantes, sumado a las actividades de cierre de año,  les está pasando la cuenta.

Es por esto, que Fundación CAP, desde Programa Aprender en Familia (PAF), comparte algunas recomendaciones para los educadores, que pueden servir para el bienestar personal y así poder continuar con el cuidado y protección de los niños, niñas y adolescentes en la jornada escolar.

¿Cómo poder cuidarse para seguir cuidando a otros y otras?

  • Distanciamiento físico NO es lo mismo que distanciamiento social.
  • Es importante mantener el contacto con las personas cercanas. El aumento de conexión con las personas significativas en su vida reduce la ansiedad y la sensación de soledad.

  • Entender el cuidado de las niñas y niños como un trabajo colaborativo.
  • Bajar las expectativas y exigencias. Reconocer que los niños y niñas también están sintiendo ansiedad, miedo e inseguridad al asistir a clases, por lo que lo más importante es transmitirles calma.

  • Pensar en el estado emocional actual.
  • Conversar acerca de lo que pasa, reconocer los sentimientos, aceptarlos, compartirlos y conversar con las personas más próximas en el hogar sobre lo que cada uno/a siente. Pedir ayuda es una acción crucial para garantizar el bienestar como cuidador.

  • Generar acciones para el cuidado del cuerpo.
  • Realizar actividades y hábitos que busquen el cuidado del cuerpo. Ayudará a prevenir y/o reducir el estrés emocional. Por ejemplo, hacer series de respiraciones, hacer ejercicio, volver del trabajo caminando, mantener una alimentación sana, hábitos de higiene y dormir adecuadamente.

  • Buscar actividades recreativas que permitan la conexión con cada uno.
  • Leer, hacer manualidades, jugar un juego de mesa e ir al parque son algunas de las actividades que se pueden realizar para desconectarse de todas las labores diarias. Es importante tomar en cuenta que estas pueden ser individuales o familiares.

Con estos consejos, se espera poder entregar a los profesores y educadores, herramientas necesarias para el desarrollo de sus funciones en las aulas y poder afrontar las diversas situaciones que se puedan presentar con el fin de año escolar.

Periodista

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