Colegio de Kinesiólogos e intervención del Consejo de Defensa del Estado en Recurso de Protección «Una vez más el estado de chile contra sus ciudadanos»

 Colegio de Kinesiólogos e intervención del Consejo de Defensa del Estado en Recurso de Protección  «Una vez más el estado de chile contra sus ciudadanos»

A fines del mes de abril el Colegio de Kinesiólogos de Chile interpuso un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Santiago que busca dejar sin efecto la nueva modalidad de cobros FONASA, puesto que afecta negativamente a los kinesiólogos y a toda la comunidad.

 

Recordamos que el 29 de marzo pasado comenzó a regir el nuevo arancel FONASA para las atenciones kinésicas, tras meses de esfuerzos donde el gremio sostuvo reuniones con los involucrados en búsqueda de una solución al desmedro en honorarios de sus profesionales, pero llegaron a punto de quiebre.

 

Hasta el momento los actores involucrados eran el gremioFONASAMinsal y el Ministerio de Hacienda, estos tres últimos deben responder a las apelaciones de los profesionales. Pero entró otro actor a escena, el Consejo de Defensa del Estado, en defensa de las instituciones del Estado. Eduardo Tognarelli presidente subrogante de los kinesiólogos comenta, “Nos informaron los abogados y la razón debe ser que alguno de los requeridos les pidió hacerse parte. Suponemos que fue FONASA, quien se ha hecho cargo casi de manera exclusiva de llevar este asunto. La semana pasada tuvimos una reunión con el abogado del gabinete del Ministro de Salud y no sabía nada de este tema”.

 

Al consultarle cuál es la opinión del Colegio, antes este hecho, Tognarelli no oculta la molestia ante una situación que – a su juicio- los deja en asimetría respecto de los recursos y las capacidades de realizar gestiones entre las partes, “por un lado, el Colegio de Kinesiólogos, una institución de derecho privado, a la cual las leyes del periodo de dictadura militar dejó casi sin ninguna herramienta legal para cumplir sus objetivos, que tiene problemas económicos puesto que no recibe ningún aporte, aparte de lo que pagan sus asociados, se enfrenta a una institución del Estado, que tiene una tremenda maquinaria legal y que cuenta con equipos de abogados pagados con los recursos económicos de todos los chilenos, para tratar un asunto técnico-administrativo, nos parece un despropósito mayor”.

 

El profesional continua. “Además, FONASA siempre ha sostenido que el cambio de modalidad de cobro de la kinesiología no afecta negativamente a nadie y que lo que propone pagar no tiene impacto en el presupuesto de la nación ¿Cómo puede explicar entonces que le pida al Consejo de Defensa del Estado, encargado de defender los «intereses del Estado», hacerse parte? FONASA está reconociendo que la medida que intenta imponer afecta a las personas, prestadores y usuarios, a favor del Estado y que, si la corte la retrotrae, se verán afectados esos intereses ¡Una vez más, el Estado de Chile contra sus ciudadanos!”.

 

Usuarios y profesionales jóvenes los más afectados

 

Desde el Colegio de Kinesiólogos explican que, principalmente kinesiólogos jóvenes que han iniciado emprendimientos individuales como estrategia para afrontar la falta de oportunidades laborales que afecta a la kinesiología chilena hace muchos años. Además, afectará fuertemente a los usuarios, que con esta reducción arancelaria verán disminuidas sus opciones de atención kinesiológica, dado que muchos profesionales renunciaron en un acto de protesta y algunos centros médicos han tenido que dejar de atender por FONASA porque no se financian con el nuevo arancel.

 

 

En cuanto a la ciudadanía, a los usuarios, el daño es incalculable. “En un momento en que en el país se ha establecido una discusión de cómo enfrentar el alto número de personas con secuelas físicas y neurológicas producto de Covid-19, FONASA les da la espalda a sus beneficiarios y estropea los convenios de atención de los beneficiarios de las ISAPRES. En vez de haber buscado una fórmula para aumentar las coberturas y las opciones de los usuarios, con este cambio se da una señal errada y en el sentido contrario a lo que se debería estar haciendo”, explica el vocero del gremio.